El no va más del árbitro Raúl Cardozo ya estaba decidido y no había marcha atrás. Ni siquiera la insistencia de jugadores y directivos de Sol de América sirvió para cambiar el final de la historia, sobre todo teniendo en cuenta la necesidad de puntos que tiene el equipo para escapar de la zona roja en la que ahora quedó.“No quiero hablar, estoy caliente y voy a decir cualquier cosa”, dijo el técnico Gabriel Rodríguez y su decisión fue respetada.
Pero así como prefirió guardar silencio, el que no se calló fue el doctor Raúl Martínez quien apuntó y tiró: “Son tres ladrones, eso es lo que pasa. El árbitro no tiene ninguna lesión, absolutamente nada. Son tres delincuentes que vienen a robarnos en nuestra casa”.
Pero los excluyente de la bronca del médico del equipo local, Raúl Martínez fue cuando amenazó a la terna arbitral señalando que "Van a salir muertos de acá, si me dan dos minutos van a salir muertos" (ver foto) expresiones que a viva voz y delante del jefe de seguridad policial exclamaba el facultativo, quien minutos antes de la agresión a Obregón había sido expulsado, junto al entrenador y al central Rolando Sandoval, sin que estos agentes de policías detengan al médico ante tan amenaza contra la vida de la terna chaqueña.
Aunque esto ya no es sorprendente en la fuerza de seguridad formoseña, porque en el encuentro de la primera rueda, presisamente ante el albo, la parcialidad solence tiro dentro del campo de juego una bomba de estruendo y casi da de lleno en el delantero Ramón Martínez de Mandiyú, lo cual estuvo parado por 10' el inicio del juego, pero lo que hay que resaltar fue la acción de los "revoltosos" hinchas locales cuando uno de los "simpatizantes" le apuntó en la cara con una bengala encendida, bien llamado tres tiros a uno de los agentes del orden, sin que lo detuvieran, mucho más en aquella oportunidad cuando el partido había concluido la primera parte fue un ataque a mansalva sobre los parciales correntinos que sí tuvieron una fuerte custodia policial, aunque eran ellos los que estaban siendo agredidos por estas bombas de estruendo. Claro esta que ese día no hubo ningún detenido tras el encuentro, solo para tener en cuenta a la hora de organizar un espectaculo deportivo en el gigantesco "Antonio Romero".
A todo esto el árbitro Cardozo mientras salía de la cancha junto a sus asistentes resguardado por la Policía, sostuvo simplemente que “lo único que yo puedo decir es que esto lo tengo que informar al Consejo Federal, que es el primero que se debe enterar de lo que pasó”.
Mientas tanto el dirigente Darío Di Martino a quien se lo pudo ver más nervioso que a todos, también dijo lo suyo: “me extraña la decisión del árbitro cuando los capitanes están de acuerdo para seguir; acá hay una actitud que para mi se estaba buscando” acusó y agregó: “se sabía que el árbitro de este partido era Marcelo Pegoraro y nos mandan Raúl Cardozo que estaba en la terna de Crucero del Norte y Guaraní.
Son árbitros del Chaco que tiene a For Ever que está peleando por no descender con nosotros. Esta actitud le hace mal al fútbol”. “Yo –continuó- le estoy garantizando todo para que siga el espectáculo, que le voy a brindar seguridad ante cualquier piedra que caiga y el se negó.
Incluso le dice a su asistente –por Miguel Ángel Obregón-: ‘no podés seguir’, afirmando siempre. Por eso es que yo salté y le dije que le deje hablar ya que el árbitro estaba decidiendo por uno de sus asistentes. Así es muy difícil salir adelante”, afirmó el dirigente al que se lo pudo ver apenas empezó la reunión de saber si todo podía seguir o no.
Fuente: Propias y Ovación